Fuentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirman que los países subdesarrollados (sociocultural, económicamente...) sufren el 93% de las enfermedades del mundo entero.
Mientras éstos países llevan la carga del 83% de la población global, a su vez, soportan la mayor tasa de enfermedades. A esta grave situación, cabe añadirle que tan sólo son los consumidores del 11% de los gastos mundiales en salud.
La causa principal de muertes en éstos países son las enfermedades cardiovasculares, le sigue el cáncer de estómago, pulmón y cólon.
Tal y como se observa en la gráfica, tan solo el 8% de la población en países subdesarrollados llega a los 60 años o más, predominando las edades entre 25-59.
Concluímos que el desarrollo de un país es directamente proporcional al estado de salud del mismo, proporcionando una población más o menos envejecida según los gastos que sea capaz de realizar el país.


